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El coleccionista de agravios

¿Quién no ha convertido alguna vez los sucesos cotidianos en insoportables y los eventos triviales en desmesurados? Amargarse la vida es muy fácil. Pero desarrollar el arte de amargarse la vida de manera sistemática y consistente demanda cierto aprendizaje, muchas veces inconsciente y, las más, de manera consciente”. Paul Watzlawick

¿Eres un coleccionista de agravios? ¿Tiendes a extraer un agravio de toda relación o contacto con los demás?

Test para identificar a una coleccionista de agravios

Si tu respuesta es afirmativa a la mayoría de las preguntas, entonces eres un coleccionista de agravios. Descubrir que eres un coleccionista de agravios puede ser una sorpresa no grata. Algunas personas no están conscientes de que padecen de esta manía.

¿Qué es un agravio?

Un agravio es, según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, una “ofensa o perjuicio que se hace a alguien en sus derechos e intereses”. En el plano de las relaciones interpersonales, el agravio ocurre cuando una persona le hace a otra, algún desaire, desprecio, descortesía, menosprecio u ofensa.

Los agravios son una manía tan generalizada como nociva, que actúan como pesadas cargas que le impiden a las personas enriquecerse en el trato con otras personas y les roban los momentos de felicidad.

El coleccionista de agravios: Una imaginación fértil para concebir agravios

Para este tipo de personas las ofensas o perjuicios, en la mayoría de los casos, no obedecen a una situación real o actitud malintencionada, con premeditación y alevosía del supuesto agraviador, sino a una proyección suya que ve “agravios” donde no los hay.

Este tipo de persona, dada su hipersensibilidad, tiene la tendencia a ver (imaginar) en las circunstancias de la vida, y en las actitudes y gestos de las personas, la confirmación de “la injusticia y maltrato” de que supuestamente es objeto. Su mente extremamente suspicaz es capaz de asociar cualquier opinión, seña o expresión de otras personas como un desprecio u ofensa.

El coleccionista de agravios es un buscador profesional de ofensas, muy diligente y perseverante en el oficio de recolectar agravios. Tal como lo expresa Guillar Gaylin: “Son los buscadores de tristezas que en cada agravio encuentran un tesoro más para su colección”. A este tipo personaje bien podría aplicársele el dicho “quien busca encuentra”.

El coleccionista de agravios: Una “víctima” en la relación

El papel que mejor desempeña el coleccionista de agravios es el de víctima, y desde esa posición establece relaciones con el otro, aun cuando él (ella) no lo percibe así.

Son avanzados estudiantes en el “arte de la victimización”. Constantemente culpan a otras personas, al estado, a la economía, a los astros, o la vida misma, por sus desaciertos y fracasos, por lo que son incapaces de aprender de sus errores, condenándose a repetirlos cíclicamente.

El coleccionista de agravios es un desconfiado muy tenaz

Las personas que coleccionan agravios son híper desconfiadas. La desconfianza en su vestimenta de trabajo y su equipaje al establecer relaciones con otros. Viven sospechando supuestas “malas intenciones” y confabulaciones de los demás.

Como consecuencia de ser tan super prevenidos les cuesta establecer relaciones profundas y significativas, por lo que terminan alejando de sí a las personas. Arriesgan poco en las relaciones. Piensan que las personas tratan permanentemente de aprovecharse de ellas, por lo que tienden a actuar con cautela extrema al relacionarse con otros. Al actuar con tanta desconfianza provocan el rechazo de los demás, lo cual los vuelve más desconfiados.

El coleccionista de agravios es un pesimista de oficio

Los coleccionistas de agravios tienen una actitud negativa y son de carácter pesimista – escépticos de oficio. No se dan cuenta de que su propia actitud negativa es la que les gana la aversión y el relegamiento – falta de simpatía – de otras personas. En la mayoría de los casos es su propia actitud la que genera la segregación y la indiferencia de otras personas.

Como profetas de su propio desastre, tienden a magnificar los problemas y situaciones en su vida, y a albergar expectativas catastróficas acerca de su futuro. Son, además, muy hábiles para encontrarle el lado negativo a las circunstancias. Su tendencia a esperar lo peor los mantiene en temor.

Para reflexionar:

Serie: El coleccionista de agravios

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