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Poniendo el énfasis en el desarrollo de las fortalezas

¿Qué es más efectivo corregir debilidades o desarrollar fortalezas?

Por siglos la humanidad se ha enfocado en mejorar las deficiencias y defectos, como la vía para lograr mejorar el desempeño y la condición humana.

La cultura empresarial, social, familiar, etc. en buena medida está dirigida a corregir defectos y debilidades, lo cual es una tarea harto difícil, más que a desarrollar los talentos naturales y las fortalezas de la persona, lo cual implica aprovechar aquello en lo que cada quien ya es bueno. Y con esto no estoy diciendo, que no hay que prestarles atención a las debilidades, o que no se haga nada para corregirlas. Lo que cuestiono es el enfoque casi exclusivo en corregir debilidades.

Bajo el esquema de “corregir y/o mejorar” las áreas débiles, el esfuerzo se invierte en “cerrar brechas” en las áreas donde la persona es deficiente en su desempeño. Y hacia el “cierre de brechas” está dirigido gran parte del esfuerzo de la capacitación en el trabajo, o educación en las instituciones educativas, o en las propias familias.

Arreglar la debilidad humana: un enfoque ampliamente extendido

Este enfoque de centrase en la debilidad humana está presente en todos los ámbitos de la vida del hombre: en la forma de entrenar las empresas, en la forma como se cría un hijo, en la forma como aborda la medicina a las personas (por lo menos en el hemisferio occidental), en la forma como la psiquiatría aborda el funcionamiento mental del ser humano.

A mí, particularmente, casi nunca un médico me ha prescrito una fórmula para mantenerme sano, pero si muchas recetas para corregir o curar lo que está malo. Como terapeuta familiar rara vez observo a unos padres enfocados en desarrollar los aspectos vocacionales o talentos naturales de sus hijos, pero si preocupados por corregir el mal comportamiento. Pero podrían también enfocarse en acompañar al hijo a desarrollar virtudes. En ocasiones he observado a algunos padres revisando las notas escolares de sus hijos de la siguiente forma: matemática 20, inglés 18, historia 17, literatura 11. ¡Qué! No puede ser. Y, entonces, aborda al hijo en literatura:¿Qué pasó con literatura? Pero, podrían también enfocarse en ayudar a su hijo a llevar inglés e historia a 20 puntos. Asimismo, las leyes están diseñadas para castigar lo incorrecto, pero no para incentivar lo correcto.

Otro ejemplo lo representa el DSM – IV que es el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Americana, que está lleno de información que contiene descripciones, síntomas y otros criterios para diagnosticar trastornos mentales. Sería interesante desarrollar algo parecido al DSM – IV, pero para el diagnóstico y desarrollo de las fortalezas humanas.

El lenguaje de la debilidad humana

Diríamos que hemos aprendido a estudiar la naturaleza humana, basados en el estudio de las patologías, las debilidades y las disfuncionalidades, más que el estudio de las fortalezas. Hay toda una terminología y un lenguaje de la enfermedad y la debilidad súper abundante. Lo llamaríamos: lenguaje de la debilidad humana. Pero este es un enfoque más remedial y reactivo que proactivo y propiciador. El énfasis está en: curar lo que está enfermo, corregir lo que está incorrecto, tratar con la debilidad.

Si yo preguntara, por ejemplo, en este momento: menciona algunas palabras que describan la condición de salud psicológica de una persona. La persona respondería, tal vez: ecuanimidad, cordura, lucidez, equilibrio, bienestar, vitalidad, y luego se quedaría sin palabras. Cuesta encontrar las palabras que describan las fortalezas.

Pero si preguntáramos: describe la condición negativa de salud psicológica de una persona. Con mucha fluidez se podría responder: depresión, esquizofrenia, bipolaridad, neurosis, neurastenia, psicosis, sicopatía, trastorno, nerviosismo, ansiedad, locura, síndrome, desequilibrio, demencia, psicopatología, manía, histeria, adicción, anomalía, fobia, obsesión, delirio, alucinación, senil…. sobran las palabras.

El enfoque de corregir las debilidades descansa sobre bases frágiles

El enfoque de corregir las debilidades descansa sobre 2 premisas equivocadas respecto de las personas: (1) Toda persona puede aprender a ser competente prácticamente en cualquier cosa. (2) El mayor espacio que tiene una persona para crecer es en aquellos campos donde es más débil.

Pero la experiencia de éxito de muchas personas y organizaciones nos dicen que el mayor potencial que tiene una persona para crecer, está en aquellas áreas donde sus fortalezas son mayores.

Este enfoque de desarrollo con base a corregir debilidades en las personas implica nadar contra la corriente de la naturaleza propia de cada ser humano, lo que activa en la persona una resistencia hacia el aprendizaje. Esta estrategia es muy poco efectiva, y supone una falta de comprensión de la naturaleza propia y singular de cada persona.

¿Por qué es más provechoso enfocarse en las fortalezas humanas?

La propuesta sería, entonces, trabajar para la construcción de un lenguaje y una terminología propia para las fortalezas, y enfocarse más es las áreas de fortaleza. En términos de desarrollo humano, por ejemplo, agregaría más efectividad, enfocarse en los talentos y habilidades naturales, pues ese esa área:

(1) La persona está más motivada para aprender y desarrollarse.

(2) La persona disfruta más lo que hace (encuentra más satisfacción)

(3) La persona obtiene mejores resultados.

(4) Se aprende más fácilmente.

Lo cierto es que, en el área del talento y la habilidad natural, las personas están y son más intuitivas, productivas, influyentes, realizadas, satisfechas, cómodas, creativas e innovadoras, naturales (auténticas) y competentes. Asimismo, el ejercicio de los talentos y habilidades naturales mantiene a la gente motivada, enfocada en la tarea, nutrida en su autoestima, con entusiasmo por lo que realiza y con la sensación y valoración de capacidad y competencia propia; lo cual redunda en un mayor despliegue de la creatividad personal, un mayor compromiso con el rol desempeñado y unos resultados más excelentes en términos de ejecución y resultados.

Construyendo fortalezas

Ahora, no basta con tener un talento o una habilidad natural para lograr una fortaleza. Se necesita adicionalmente construir esa fortaleza, añadiéndole al talento destreza y conocimiento a través de la práctica y el aprendizaje. Adicionalmente, es necesario encontrar la concordancia entre los talentos y la función realizada. Las fortalezas están asociadas al desempeño de actividades específicas. La clave para un desempeño excelente está en encontrar la concordancia entre talentos convertidos en fortalezas y la función realizada.

Se requiere de un cambio de paradigma

Ahora, adoptar el paradigma de la gestión basada en fortalezas, implica un cambio cultural importante para muchas personas y organizaciones, ancladas en el cierre de brechas, y con énfasis en superar las debilidades. Adoptar la gestión basada en fortalezas requiere cambiar la forma de entender el desarrollo humano. Desde el punto de vista organizacional comporta un cambio en la forma de seleccionar, evaluar, desarrollar y gerenciar el recurso humano.

Necesitamos comenzar a educarnos en el paradigma de las fortalezas.

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