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La vida está hecha de decisiones

La toma de decisiones es un factor de primer orden e importancia en la vida de cualquier persona. Y juega un papel vital en el rol de un líder.

Para hacer conciencia del impacto de las decisiones en la vida, te pregunto: ¿Qué pasaría sí cambiaras alguna de tus decisiones pasadas? ¿Si pudieras viajar al pasado tomarías algunas decisiones diferentes?

Causa y efecto

Si en este momento pudiéramos hacer un ejercicio en retrospectiva acerca de tus decisiones pasadas, podrías observar cómo tus decisiones, buenas o malas, te han traído hasta aquí, y te han hecho ser la persona que eres. Piensa en momentos en los que tomaste alguna decisión que marcó para bien o para mal tu vida.  Y piensa en términos de causa y efecto. Piensa en una mala decisión que hayas hecho; o piensa en una buena decisión que hayas hecho. Y como una y otra han afectado tu vida.

El efecto mariposa

No podemos devolver el tiempo. Pero si pudieras cambiar algunas decisiones pasadas, ¿cuáles serían? Y si eso fuera posible seguramente tu vida y tu mundo sería distinto a como es hoy, no se sí mejor o peor, pero ciertamente distinto. Es como en la película “El efecto mariposa”, dirigida por Eric Bress y en la que el personaje interpretado por Ashton Kutcher volvía una y otra vez atrás en el tiempo para cambiar una determinada elección, y luego ese cambio afectaba su vida, haciéndola diferente, como si se tratara de una ficha que generaba un efecto de dominó.

Si bien no podemos devolvernos al pasado para tomar una decisión diferente. Este ejercicio si nos permite reflexionar cómo nuestras decisiones nos han marcado, nos permite estar consciente del impacto que tienen nuestras decisiones en nuestra vida. Y eso es lo que quiero destacar.

Mi vida actual es el resultado de la sumatoria de mis decisiones

Podemos decir que nuestra vida es la sumatoria de todas nuestras decisiones. El conjunto total de las grandes y pequeñas decisiones es lo que nos define en quién somos hoy. Somos en definitiva la suma total de esas elecciones.

Cada decisión que tomamos construye nuestra vida, para bien o para mal. Nuestras decisiones, por acción o por omisión, afectan nuestro carácter, debilitándolo o fortaleciéndolo, afectan nuestra familia (el tipo de familia que construimos), las finanzas que logramos tener, la vida espiritual que construimos, el tipo de amigos que tenemos, etc.

Las decisiones de hoy construyen futuro

Las decisiones que tomamos hoy determinan las historias que mañana contaremos respecto de nuestra vida. Y es que no podemos escapar de las consecuencias negativas o positivas que se generan como consecuencia de nuestras decisiones, sea que nos responsabilicemos o no por ellas.

Como decía el autor y consultor Stephen R. Covey:”Nos determinamos a nosotros mismos por medio de nuestras elecciones”. Con cada elección que ejercemos nos forma, nos construye. 

Por otra parte, yo no conozco a nadie que haya tomado, tanto buenas decisiones, como también malas decisiones. Eso es parte de quienes somos. No somos perfectos. Y cualquier acto de decisión va ligado a la posibilidad de equivocarnos. En alguna decisión nos vamos a equivocar, como en otras vamos a acertar. Pero eso no debe paralizarnos. En todo caso, no podemos volver atrás para comenzar de nuevo, pero sí podemos comenzar a recorrer un camino diferente para hacer un nuevo final, en el momento que lo decidamos. Siempre podemos rectificar. Obviamente, asumiendo las consecuencias, tanto de las malas como de las buenas decisiones. Eso es lo que genera el aprendizaje para tomar mejores decisiones la próxima vez.

En todo caso, la capacidad de decidir no se gasta ni se agota, sino que se va perfeccionando con el tiempo a medida que la vamos ejerciendo.? Podemos aprender de cada experiencia y aun de cada error.   Crecemos y nos convertimos en mejores versiones de nosotros mismos, con la sabiduría que nos da la experiencia de elegir. Con cada decisión nos convertimos en mejores electores de nuestra propia vida. Me gusta esa palabra E-lectores: tener la capacidad de leer la realidad y actuar en consecuencia.

Independientemente del horizonte de tiempo que nos queda a cada a cada uno, dependiendo de la edad, todavía hay un horizonte de tiempo remanente para cada uno de nosotros, que puede ser aprovechado, pero que requiere tomar con sabiduría algunas decisiones.

 ¿Cómo estas tomando decisiones?

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