Las emociones: un cartero portador de un mensaje

Arnoldo Arana

Doctorado en Consejería de la Universidad Rhema en Jacksonville, Florida – USA. Maestría en Gerencia de Empresa y Lcdo. en Contaduría Pública. Coach certificado por la ICF. Psicoterapeuta. Escritor y conferencista en liderazgo, coaching y vida familiar.
6 junio 2022

Las emociones nos preparan para emitir una conducta y adaptarnos a las exigencias del entorno

Las emociones son un sistema de señales que nos dan información que necesitamos en un momento determinado para organizar nuestra conducta y orientar nuestras acciones.

Cada una de las emociones son signos que nos ayudan a prepararnos para responder a diferentes situaciones. Las emociones nos brindan la dirección que requerimos para actuar en cada situación. Las emociones nos dan una referencia acertada de lo que nos sucede en un momento determinado, y la energía adecuada para actuar en cada situación.

Las emociones son una respuesta adaptativa a las demandas del entorno.

Su función más importante es la de preparar al organismo para que ejecute eficazmente la conducta exigida por las condiciones ambientales, movilizando la energía necesaria para ello, así como dirigiendo la conducta (acercando o alejando) hacia un objetivo determinado. Las emociones nos preparan para emitir una conducta y adaptarnos a las exigencias del entorno. De esta forma facilitan el proceso de contextualización y alineación con las exigencias del entorno. Esta cualidad les confiere un papel de extraordinaria relevancia en la adaptación y supervivencia como especie.

Las emociones son señales que expresan necesidades

Las emociones emergen para comunicar una necesidad.

La emoción es energía que expresa una necesidad. Las emociones nos informan de nuestras necesidades. Hay una sabiduría organísmica y un sentido ecológico en cada emoción. Cada emoción nos informa de una necesidad. Así, por ejemplo, la rabia nos informa que alguien ha traspasado nuestros límites, preparándonos así para defendernos; el dolor nos dice que ha aparecido una herida, y produce en nosotros la disposición a retraernos; el miedo nos comunica nuestra necesidad de seguridad, y nos prepara tomar medidas previsivas y protegernos; el placer nos ayuda a tomar conciencia de que nuestras necesidades están satisfechas; la tristeza nos susurra del valor de lo perdido, y nos prepara así para el duelo. Cada emoción tiene su propio mensaje e intensidad: su propia voz.

Las emociones: un cartero persistente

Las emociones son como un cartero que trae un mensaje.

Si nos resistimos a recibir el mensaje, el cartero buscará formas de hacernos llegar la correspondencia (ese es su trabajo y por eso le pagan). Si continuamos sin abrirle la puerta, utilizará otras técnicas cada vez más inoportunas, incisivas y desagradables. Y esto es justo lo que hace nuestro cerebro: nos manda emociones (mensajeros que nos hablan de nuestras necesidades).

Necesitamos entender que las emociones no simplemente nos ocurren, emergen de nuestro interior con un fin, siempre para comunicar algo. Por eso cuando las emociones hablan, todo nuestro ser – cuerpo y mente – responde al lenguaje de las emociones, las vive, de allí que las emociones vienen acompañadas de cambios y reacciones en el ámbito corporal (expresión del rostro, tono de voz, postura del cuerpo, brillo de los ojos, gestos) y en el ámbito psicológico (falta de concentración, irritabilidad, excitabilidad, etc.).

Las emociones nos brindan una mirada de lo que nos sucede en un momento determinado, por eso es tan importante escuchar su voz, porque todo lo que nos sucede, entendido adecuadamente, nos conduce a nosotros mismos. Conocer qué ocurre en nosotros, es conocerse a uno mismo, lo que nos habilita para comprender y manejar nuestro comportamiento y nuestro entorno.

Qué conviene hacer con la correspondencia del cartero

Podemos abrir esos mensajes, hacer contacto con su contenido, vale decir, sentir las emociones y toma conciencia de lo que quieren comunicarnos, o podemos rechazarlas y reprimirlas (ignorarlas, invalidarlas, disimularlas, negarlas). Pero cuando las reprimimos nos ponemos en desventaja para enfrentar las demandas del medio ambiente, y eso nos hace más vulnerables. Experimentar y vivenciar las emociones es, pues, vital para ser capaces de regularlas de manera sana y satisfactoria. Hay un nexo muy fuerte entre expresión y regulación emocional.

Pero si no le abrimos la puerta, el cartero seguirá intentando llamar nuestra atención (él es muy diligente): empezarán las primeras manifestaciones físicas y psicológicas, como contracciones musculares, insomnio, malestares físicos, ansiedad, irritabilidad, etc. Es el cartero dándonos llamadas de atención. Pero si nos detenemos a escuchar nuestras emociones (recibir la carta del cartero), nuestro malestar desaparece en la medida que nos permitimos experimentar nuestras emociones con libertad.

Al no escuchar a las emociones desagradables y recibir su mensaje, nos quedamos sólo con las sensaciones (que se hacen puro padecimiento) y con el puro impulso a actuar, desde la emoción, sin apoyarnos en la cognición, y eso puede ser muy perturbador. Ahora, el problema no es la emoción. Ésta sólo es el mensajero. El problema es otro: una necesidad que no está siendo atendida.

Las emociones tienen voz propia

Cuando evitamos sentir nuestras emociones, cuando las reprimimos – cuando dejamos de “escuchar su voz” -, o nos hacemos “sordos emocionales”, dejamos de entrar en contacto con nuestras experiencias…con nuestra verdad; y, en consecuencia, dejamos de atender y satisfacer nuestras necesidades.

Las emociones no simplemente nos ocurren, emergen de nuestro interior con un fin, siempre para comunicar algo. Es la voz de las emociones la que nos incita a escuchar o desatender, pararnos o avanzar, recordar u olvidar, cambiar o permanecer, simpatizar o antagonizar, motivar o decaer.

Por eso cuando las emociones hablan, todo nuestro ser – cuerpo y mente – responde al lenguaje de las emociones, las vive, de allí que las emociones vienen acompañadas de cambios y reacciones en el ámbito corporal (expresión del rostro, tono de voz, postura del cuerpo, brillo de los ojos, gestos) y en el ámbito psicológico (vivencia emocional: falta de concentración, la irritabilidad, la excitabilidad, etc.)

Decodificar el lenguaje de las emociones

Decodificar el mensaje del cartero, puede ser complejo. La dificultad está en que las emociones son una especie de mensaje no regulado por la lógica. Este lenguaje puede ser difícil de entender si estamos desconectados del cuerpo; puede parecer demasiado abstracto. Puede que no sepamos qué hacer o cómo manejar la tristeza, o el miedo, o la frustración e impotencia.

Puede que en ocasiones la voz de nuestras emociones nos aturda, nos abrume, nos parezca desagradable o nos resulte amenazante, y tal vez la primera reacción sea huir de ellas o esconderlas. Sin embargo, necesitamos escuchar sus mensajes y atenderlos, acostumbrarnos a vivenciarlas sin juzgarlas buscando el mensaje que intentan comunicarnos, aprender de lo que nos dicen, pues, detrás de su voz hay un mensaje que oculta una realidad interna, un flujo de energía que busca expresar una necesidad, un potencial de vida.

Pero eso necesitamos aprender a decodificar acertadamente el lenguaje de las emociones que emergen desde nuestra realidad interior, lo cual demanda ser consciente del propio mundo interior, de la vivencia que se moviliza de la piel hacia adentro. Necesitamos aprender a respetar nuestras emociones, reconocerlas y aceptarlas.

#emociones #inteligenciaemocional #emoción #emocionespositivas

Agradecemos tu apoyo para difundir estos temas que creemos son útiles para el desarrollo personal.  Puedes darle click en los iconos de las redes sociales, o puedes recomendar esta lectura. También nos gustaría conocer tú opinión.

Arnoldo Arana

Doctorado en Consejería de la Universidad Rhema en Jacksonville, Florida – USA. Maestría en Gerencia de Empresa y Lcdo. en Contaduría Pública. Coach certificado por la ICF. Psicoterapeuta. Escritor y conferencista en liderazgo, coaching y vida familiar.

Quizás te interese leer..

EBOOK GRATIS

¡Hay un poder extraordinario en una vida enfocada!

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Subscribe To Our Newsletter

Join our mailing list to receive the latest news and updates from our team.

Subscribe

* indicates required

You have Successfully Subscribed!

Share This